Friday, March 09, 2012

Moby-Dick

Cuando me fuiste
de verdad era sin cero
eso de los besos
de terciopelo

Creo nunca te había
amado tanto
tanto tento tinto tonto tunto
nunca tanto

Cuál Moby-Dick
la ballena blanca, tempestiva, temeraria
amoríos con locura de madre en celos
destruye el barco

Soĺo que para feliz
histeria
arponero atrapado no queda se
zas! sus pies atrapados libera

Llega a isla solitaria (el piensa)
la bruja maruja
lo espera
sentada en la acera


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Monday, March 05, 2012

des orden

desordenados
hablan todos a la vez
cantan poseía
casi siempre los expulsan

ordenados
mucho no hablan
la atención no llaman
nadie expulsa los

desordenados
hacen fiestas terriblemente desordenadas
sin orden ni propósito
por solo celebrar el desorden

ordenados
fiestas no celebran
ordenan sus ordenados
ejércitos y empresas

cuando llegan los ordenados
a ordenarlo todo
los desordenados
sin fiesta se quedan

hablan de formas muy ordenadas
todo fríamente calculado
no se apasionan por nada
el corazón muy bien ordenado

los ordenados ordenan
también ordenan las ordenes
basta de desordenes
que ordenes más ensordecedoras !

iglesias ordenadas
monedas ordenadas
cantos ordenados
sexo ordenado

a los desordenados tanto desorden los ordena
y a veces se ordenan sus vidas
y predican el orden
como si fuera el mas grande desorden

y los ordenados de tanto orden desordenan se
así con los desordenados ordenados
y los ordenados desordenados
son el des orden del mundo



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Friday, February 24, 2012

puta me putea

Me enamoré de una puta
puta me putea
puta me wevea
puta la wea


Es la puta mas rica
en la cama es súper maraca
súper puta
puta que es rica


Me enamoré de la mas puta
puta que tiene plata
puta que me gusta
puta que me da celos


Me pasa por putero
por andar puteando
puta igual es rico
comerse una puta tan rica


problema
asocio amor con fidelidad
no hay puta mas fiel que ella
eso me dice la muy puta


Muy cerca la recomendación
puta que es mentirosa
mejor presentame una amiga
olvido las putas no tiene amigas


Puta estoy cagao
puta con depresión
puta que es rica
puta me putea



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Friday, February 17, 2012

nube y valle

Cuando tras el cielo límpido del valle
aparece una nube solitaria

gorda flaca
de espera y ritmos

El seco valle la observa
curioso de viento y lluvia
la nube que todo mira
triste le responde

A la tierra seca
que ella tan sola
ni lluvia ni viento
solo evocaciones

Y desaparece cargada de ilusiones
la tierra seca le pide
y ella, flaca y gorda
se des pide



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(Vicuña, Febrero 2012)

Monday, February 06, 2012

La piedra infeliz (cuento)

Me acabo enterar que han pasado 4 años desde mi suicidio, escuché a mi madre discutiendo que iban hacer con mi cuarto, que si lo arrendaban, si lo ocupaban de bodega o dejaban tal cual.
No quise quedarme escuchando que harían con ese miserable cuartucho, sólo se que llegué a todas las consecuencias advertidas, sin antes disfrutar de todas las prohibiciones.  A esa altura nadie sabía siquiera el rumbo de mi rumba, ni siquiera yo. Se decían que ya no volvería y lo que yo más quería era volver.

- ¿Específicamente a dónde querías volver? -me pregunté.

Teniendo a mi favor la intención, las preguntas se van ordenando una tras otra por orden de llegada, como una fila del banco escucho sus murmullos y quejas desatendidas. Algunas aburridas se van hacer preguntas a otro lado, tampoco falta la pregunta patuda que quiere ponerse en primera fila, inventando escusas banales como apremios e impaciencias o esa vieja pregunta que quiere su fila especial. No señoras preguntonas, aquí no hay democracia, no pregunten por que, no admito más preguntas.

Ellas esperan y yo, único cajero de preguntas me pregunto su final, transo con ellas, cálculo su destiempo, a veces las hago volver, las preguntas me preguntan cosas que ellas no saben que yo no sé responder y les pido nuevos tramites: que me asocien el papel del año que nacieron, que me traigan la noche donde despertaron desatendidas y brutales. Se acumulan muchas preguntas sin respuestas, alegan demoras pero me da lo mismo. ¿Se imaginan quedarme toda la vida respondiendo tantas preguntas? Ni los griegos pudieron con ellas!!

Ese día Domingo temprano en la mañana leí las portadas de los diarios (El Mercurio, La Tercera?), contemplé la hermosa bahía de Valparaíso, el mar brillante, serpenteante, metálico y el Sol dominando con sus bríos la intensidad de la mañana. Bajé al plan, decidí bajar a pie, estaba hermoso el día para caminar, pase por fuera de La Sebastiana y vi el fantasma del poeta contemplando la bahía, con un furtivo desencanto, desde lo alto en silencio y me persigné. Baje contento las escaleras, llegue a Plazuela Ecuador y me encontré con el Lucho, ustedes no lo conocen, pero es una de las personas más divertidas del mundo. Me contó se iba a casar, no me pareció divertido, los muertos no se casan. Imaginé las complejidades propias de los matrimonios que con mi familia visitábamos, esa cosa de acostumbrarse a lo mismo, la pasión desinflada y recordé cuando mis padres vivían juntos, antes de la separación. Recordé a mi madre, mujer fabulosamente desconcertante, compleja y distante que me trataba tan bien, creo me hizo mal tanta bondad. Si me hubiera tratado un poco mal quizás habría enmendado el camino: llegué a deshoras, dije que iba llegar y no llegué, dije que no iba llegar y llegué. Ella vive su mundo, tampoco puedo juzgarla, pero también tengo todo el derecho de condenarle maternidades desatendidas.
De mi padre mejor no hablar, siempre evito hablar de él, una serie de encuentros desafortunados construyeron nuestra prodigiosa seguidilla de odios acumulados, su desinterés manifiestamente descarado hacia mi persona es una costra de mierda en mi alma, fétida y putrefacta, que contaminó todo.

Es ahí cuando miro desde mi pieza, fumando la cola de un cigarrillo callejero y siento una soledad tan blanca, el vaho que ella deja impregnado en la ventana, que no puedo ni alcanzo hablarle, cuando se aparece en la voz de mi madre, en el rostro de mi hermano muerto. Me imagino soy una mula cargando acumulaciones de cosas que me niego ver. Se acumulan la pena, las preguntas, la soledad, los ladridos de perro, las mañanas inciertas se acumulan. También se amontonan vertiginosas las ganas de vivir, como un gran río sin cause, las ideas de me escapan y frente a tanta turbulencia y fuerza, quedó paralizado de ganas, tan motivado al fin y al cabo, no hago nada.

Pensé que la muerte traería todas las respuestas y que mi suicidio, como una acto de conclusión metafísica, como conclusión de una vida desatendida, de preguntas desatendibles, callaría todas las voces inconclusas de una vez para siempre. ¿Volver a matarme sería volver a nacer?, ¿Morir a mi muerte?, ¿Mas muerte a mi destino? No mas preguntas, por favor.

El viento con olor a mar golpea mi cara fantasmal, dejando pequeñas gotas saladas en mis labios resecos y blancos, me siento desfallecer, me diluyo de incertidumbres. Acá en la piedra feliz todo se ve distinto, cuantos cuerpos lanzados al mar de desilusiones y desencantos y todos los que algún día despertamos acá, abrazados de algas, sangre y rocas, nunca más dejaremos este puerto de hambre y locura.

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Monday, January 16, 2012

El medio miedo (cuento)


Un regalo eran sus labios y sexo húmedo, dos bocas del mismo placer y no entendías como ella tan bella, tan católica, tan rigurosa, tan adúltera también tuviera miedo. Lo percibías en sus excusas, cuando dejaba de contestar el teléfono, cuando nunca hablaba de él, cuando apuraba los orgasmos y este, otro Miércoles más de lo mismo. Era una lata enorme pasar fuera de Escuela Militar, mas encima el huevón era milíco.

Eliodoro Hernandéz tomó la 45 en la otra esquina de su casa, según había dicho iba devolver la película al buzón Bazuca.com de Metro El Golf, ya tenía preparado lo que iba a decir: Me encontré con el lucho, si ese compañero del colegio, ¡puta que esta cambiado!. Apagó el cigarrillo y miro la luna llena que parecía un ojo gigante paseando su mirada sobre la ciudad de Santiago y recordó el poema que Charles Baudelaire le hacía a esta: "Cuando sobre este mundo su languidez ociosa deja caer alguna lágrima silenciosa/ un poeta piadoso, enemigo del sueño/ en su mano recoge esta lágrima fría", ahora ni siquiera leías poesía, despertaba en ti cosas que ya no querías despertar.
El aviso del paradero de bus que invitaba ver la película del fin del mundo te angustió, ella brotaba cada día en forma más natural desperdigandose por todo tu lenguaje y movimientos. ¿Ya ni siquiera reías Badulaque? A estos monos humanos les encantaba el miedo, cada día se inventaban nuevas fechas del fin del mundo, como si lo único que quisieran fuera se acabara de una vez por todas la mierda de sus mundos personales, se sumían en atestadas salas de cines viendo películas con relatos pobres, de pobres efectos especiales que no tenían nada de especial. El miedo nos congregaba, también nos unía y eso te unía tanto a ella, te sentías tan igual a todos, tan obvio, tan trivial.

Subían y bajaban rostros que nunca y jamás volverías a ver, pasaban letreros, luces rojas, amarillas, ojos legañosos, bocinas, gente cruzando las calles, jóvenes apurados por vivir, viejos apurados por morir. De lo único que te hablaba era del comportamiento de los niños, del colegio, de las notas, siempre vestida de buzo, el pelo hediondo a comida y te sentías culpable de que la niña mas linda del Grange School que no alcanzó terminar sus estudios universitarios fuera la esposa del badulaque que la cagó desde el segundo mes de casados. La culpa era del televisor en la pieza, la culpa era que ya no leían poesía juntos, ¡La culpa era de los niños que la transformaron en una vieja histérica!

Sandra impecable, fumando un cigarrillo, esperándome de espaldas, sentada ¿Pensando en que? prefiero no saber. Me acerco sin sacarle los ojos de encima, la luna detrás del edificio hace llegar su sombra sobre ella, mitad sombra, mitad luz de luna. Le tapo los ojos con mis manos frías y pasadas a cigarrillo barato, da un pequeño salto. Me imagino quería esperarme de espaldas y que yo hiciera eso, tapara sus ojos, siempre sintiendo que tiene todo tan fríamente calculado y yo un juguete más de sus caprichos de niña rica. Entramos al motel no sin antes darnos un beso apasionado, apretado, ella entrecruza sus brazos a través de los míos y se aprieta a mi pecho, dando un suspiro que como con mi lengua.


- "Hola"
- "Hola mijita"
- "Reservaste cierto?"
- "Puta no alcancé, pero llame y nos tenían la pieza, ya nos conocen" - dije nervioso.
- "¿Que se van a servir los caballeros?" -¿Porque no desaparecían de una vez?, me pone nervioso la gente que atiende los moteles.


Te dijo tenía dos horas. En vez de excitarte la idea esta te desanimó, nunca había tiempo para un café, ni siquiera para conversar. Te tragaste el pisco sour de un tirón, pusiste un canal motivante y darle a la tarea milenaria, nerudiana y pagana.

Badulaque después de todo, no te daba tanto miedo vivir.



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(Segunda tarea, la primera no la hice, para el taller de literatura Enero del 2012 del escritor Pablo Torche)